Préstamo de consolidación
Bancos, cooperativas y prestamistas en línea
Con $12,000 en tarjetas al 22%, seguir como vas cuesta $9,827 de intereses. Un DMP cuesta $3,982, una liquidación unos $8,400 más impuestos. Aquí comparamos cada salida con números y te decimos cuál encaja según cuánto debes y qué crédito tienes.
Compara lo que pagas hoy en tarjetas con un préstamo de consolidación a tasa fija.
Si tu pago actual no cubre ni el interés del mes, la deuda nunca termina: ahí consolidar o negociar es urgente.
Filtra por cuánto debes y por tu nivel de crédito. Cada ficha trae el costo típico, el golpe al puntaje y cuánto tarda.
Bancos, cooperativas y prestamistas en línea
Emisores de tarjetas de crédito
Agencias de consejería de crédito sin fines de lucro (NFCC)
Tú mismo, con el banco o el cobrador
Empresas privadas de alivio de deuda
Tribunales federales de bancarrota
Suma todo lo que debes sin garantía (tarjetas, préstamos personales, cuentas médicas) y compáralo con lo que ganas al año. Si la deuda es menos de la mitad de tu ingreso anual y tu crédito está razonable, casi siempre sales con un préstamo o una transferencia a 0%. Si se acerca a lo que ganas en un año, o ya tienes cuentas en mora, quedan el DMP, la liquidación o, en el extremo, la bancarrota. Cada paso hacia abajo en esa lista daña más el crédito.
Pides un préstamo personal a tasa fija, pagas las tarjetas y te quedas con una sola cuota. Funciona cuando el APR nuevo es claramente menor que el de las tarjetas. Con buen crédito, eso significa un préstamo entre 8% y 15%; con crédito regular puede subir a 20% o 30%, y ahí la ventaja se achica o desaparece. Mira también la comisión de apertura (de 0% a 8%, descontada del dinero que recibes).
Debes $8,000 en tarjetas al 26% y pagas $250 al mes. A ese ritmo tardas 56 meses y dejas $5,786 en intereses. Consolidas al 13% a 36 meses: la cuota sube a $269.55, pero terminas 20 meses antes y los intereses bajan a $1,704. Te ahorras $4,082. Esos son los valores que trae la calculadora de arriba por defecto; cámbialos por los tuyos. Si tu pago actual no cubre ni el interés del mes, el resultado te lo dirá: esa deuda nunca termina.
Con crédito bueno (670 o más) puedes mover el saldo a una tarjeta con 0% de interés durante 12 a 21 meses. Casi todas cobran una comisión de 3% a 5% del monto transferido. En $6,000 con 3% son $180, una sola vez, y liquidar en 18 meses supone $343 al mes. La trampa está en no terminar a tiempo: al vencer el periodo, el APR regular (18% a 29%) entra sobre lo que quede. Y el límite que te aprueben tiene que cubrir el saldo; si solo te dan $3,000, consolidas la mitad.
Lo arma una agencia de consejería de crédito sin fines de lucro, como las afiliadas a la NFCC. La agencia negocia con tus acreedores un APR reducido (muchas veces de un dígito) y tú le haces un solo pago mensual que ella reparte. Cuesta entre $25 y $75 al mes, dura de tres a cinco años, no revisa tu puntaje ni tu estatus migratorio, y a cambio cierras las tarjetas incluidas. La primera consulta es gratis.
Ejemplo con $12,000 al 22% pagando $300 fijos al mes: 73 meses y $9,827 de intereses. Con un DMP al 8% a 48 meses, la cuota es $292.96, los intereses suman $2,062 y la cuota de la agencia (a $40 al mes) otros $1,920: $3,982 en total. Un préstamo de consolidación al 14% a 48 meses te costaría $3,740 de intereses con cuota de $327.92. Si tu crédito alcanza para ese 14%, el préstamo gana por poco y no cierra tus cuentas; si no alcanza, el DMP es la salida barata.
En una liquidación, la empresa te pide que dejes de pagar a los acreedores y deposites dinero en una cuenta aparte; cuando hay suficiente, negocia pagar menos del saldo. Sobre los mismos $12,000: si cierran al 50%, pagas $6,000 al acreedor más la comisión de la empresa, de 15% a 25% de la deuda inscrita ($2,400 al 20%). Total: $8,400. Lo condonado ($6,000) cuenta como ingreso y el IRS puede cobrarte entre $720 y $1,320 de impuesto según tu tramo. Mientras tanto, los meses sin pagar generan cargos por mora, el puntaje cae más de 100 puntos y nadie garantiza que el acreedor acepte. Por regla de la FTC, estas empresas no pueden cobrarte hasta resolver al menos una cuenta.
La bancarrota es el último recurso y también el más protegido por ley: frena demandas, embargos de sueldo y llamadas desde el día que se presenta. El capítulo 7 borra la deuda sin garantía en unos meses (tasa judicial de $338, más abogado) y queda 10 años en el reporte; el capítulo 13 arma un plan de pagos de tres a cinco años y queda siete. Se puede presentar con ITIN.
Un DMP no pide SSN ni puntaje; con un ITIN o un pasaporte te atienden igual. Para un préstamo de consolidación con ITIN hay menos oferta, pero existe: Oportun y varias cooperativas de crédito lo aceptan, con APR más alto que el de un banco grande. La ley federal de cobro de deudas (FDCPA) te protege sin importar tu estatus: ningún cobrador puede amenazarte con inmigración, llamar antes de las 8 de la mañana o después de las 9 de la noche, ni hablar de tu deuda con tu jefe o tu familia. Si lo hacen, anota fecha y hora y presenta una queja ante el CFPB.
Menos de $5,000 y al día: llama al banco y pide un APR menor o un plan de dificultad; no cuesta nada. Entre $5,000 y $15,000 con crédito bueno: transferencia a 0% o préstamo de consolidación, el que te dé menor costo total. Crédito regular o dañado con ingreso estable: DMP. Deuda que supera tu ingreso anual, con cuentas en mora y demandas: habla con un abogado de bancarrota antes de firmar con una empresa de settlement.
Los datos de esta página vienen de fuentes oficiales y de las condiciones publicadas por cada emisor. Para profundizar: